http://photos1.blogger.com/blogger/7442/2375/1600/blog1.0.jpg(otra portada) El sur: noviembre 2011

domingo, noviembre 27, 2011

Don Laco Juárez, de finquero a revolucionario en Chiapas

Una historia regional de Pichucalco.

Antes de obtener el grado de Coronel en el Ejército Revolucionario “Brigada Guadalupe Sánchez. Chiapas-Tabasco”, don Heraclio Juárez Toledo- “don laco” como se le conocía en la región de Pichucalco- era un prominente hacendado de San Antonio el Cocal, finca construida hacia 1879 cercana a las márgenes del río Camoapa- por el rumbo de Sunuapa- propiedad que a su vez, había heredado de su tía Cristina Juárez de Ortíz, emparentada con la familia Ortíz de la hacienda Santa Martha.

Muy joven se casó con Edelmira Hernández Moheno, originaria del pueblo de Pichucalco, con quien no pudo procrear hijos, pero sí, convertir a San Antonio el Cocal en una vasta hacienda productora de cacao.

A finales de septiembre de 1913 vivió en carne propia la llegada de los revolucionarios tabasqueños al mando de Pedro C. Colorado, Juan Hernández y otros, quienes se enfrentaron en su finca con las tropas federales del Capitán Rafael M. Veytia, jefe de la Guarnición de la plaza de Pichucalco, dejando 14 muertos y abandonados en el campo de batalla 59 caballos ensillados y diversos materiales de guerra.[1]

Durante el auge petrolero, en noviembre de 1920, Juárez Toledo intentó organizar a los finqueros de la región para no dejarse sorprender por los agentes de las compañías petroleras que llegaban a la región, pues había escuchado durante una breve estancia en la Ciudad de México de posibles descubrimientos de yacimientos petroleros en Tabasco y Pichucalco, por lo que, sugería crear una agrupación, “pues resulta muy posible que los propietarios sorprendidos por falta de informes sobre el particular, celebren transacciones perjudiciales a sus intereses”[2], sobre todo en la renta del subsuelo o arrendamiento de terrenos.

Don Laco colaboró de manera forzada con bestias de carga, prestamos económicos y pago de “haberes” a la tropa del General Quintiliano Gavilla, que para esas fechas azolaba la región desde Tabasco y el sur de Veracruz, durante el movimiento del Plan de Agua Prieta de 1922.

Pero los motivos y las razones de la decisión de don Heraclio Juárez y de los otros finqueros para incorporarse al movimiento delahuertista en 1923 parecen tener un rasgo característico de las revueltas chiapanecas, es decir, la protección de sus bienes ante el hartazgo de los constantes saqueos del que eran objeto los finqueros de la región durante el tiempo de la revolución, particularmente en Pichucalco.

Es su esposa, Edelmira Hernández Moheno, quien ofrece algunas pistas de lo ocurrido aquellos días y los motivos de la rebelión de su esposo.

Afirma que, en realidad, Juárez Toledo siendo presidente municipal de Pichucalco fue obligado a rebelarse por el General Gavilla, por lo que, temiendo represalias decidió abandonar el pueblo para dirigirse a Teapa en el vecino estado de Tabasco, siendo detenido por un grupo de delahuertistas en calidad de sospechoso por su condición de alcalde.

Juárez Toledo no tuvo más remedio que regresar a Pichucalco para recobrar su vida ajetreada como Alcalde, pero al llegar al lugar, la plaza estaba siendo ocupada por las fuerzas del veracruzano Quintiliano Gavilla, por lo que, “debido a su carácter de presidente municipal que había tenido se vio en la necesidad de unirse a Gavilla, quien era quien presentaba mayores garantías”[3] [protección].

Fue así que Laco Juárez quedó incorporado al movimiento delahuertista con el grado de Coronel en el ejército revolucionario “Brigada Guadalupe Sánchez” al firmarse el acta revolucionaria en la Hacienda Santa Martha, en la ribera del Platanar en Pichucalco, Chiapas, el 8 de diciembre de 1923.

Correspondencia rebelde del Coronel Heraclio Juárez Toledo, en 1924.

(Fragmento de “Arriba Amaro: la rebelión delahuertista en Pichucalco 1923-1924. Fermín Ledesma Domínguez/ En proceso.)





[1] Informe del Comandante Militar J. Merodio. Archivo histórico de la Secretaría de la Defensa Nacional. Comandancia Miliar de Chiapas. Sección 1ª. Oficio No. 1020. Folio. 000042. 12 de septiembre de 1913. México. DF.

[2] Facsímil del documento intitulado Interesante a los hacendados, firmado por Heraclio Juárez Toledo el 21 de noviembre de 1920. Archivo de la familia Cantoral Pérez. Pichucalco, Chiapas.

[3] Carta de Edelmira Hernández de Juárez al Presidente de la República Plutarco Elias Calles, fechado en Pichucalco, Chiapas el 22 de diciembre de 1924. Archivo personal del Sr. Mario Cantoral Hernández. Junio, 2011.

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